El Cañero

24 de septiembre de 2017

Voces y ecos: Esfuerzo justificado

RAFAEL PERALTA ROMERO
rafaelperaltar@gmail.com

El pasado martes, participé junto a otros colegas,  en el acto  mediante el cual Domingo Contreras ofreció una memoria de lo que ha hecho  la Dirección General de Programas Especiales de la Presidencia en los últimos 365 días. A pesar de la  aprensión con  que se suele tomar la retorica oficial, me resultaron reconfortantes las informaciones ofrecidas allí.
Se trata de un conjunto de acciones dirigidas a mejorar las condiciones de existencia de dominicanos que subsisten en medio de precariedades, carentes de bienes y servicios elementales. Agravando sus estrecheces, la ignorancia incide sobre ellos  para restarles calidad de vida y acostumbrarlos a convivir con la negación de sus derechos.
Justamente, la referencia a los derechos  de los ciudadanos que  malviven en las citadas condiciones  fue  el colofón del discurso del licenciado Contreras al referirse a los bienes  y atenciones recibidos mediantes los programas especiales de la Presidencia: “Nuestras tareas son alivios a sus males, y son  derechos que tienen las personas”, proclamó.
Como yo, otros periodistas  presentes creían que se celebraba allí el primer año de la Digepep, y que  esa institución nació con la designación de  su actual titular. Pero no es así.  También supimos ese día  que la Digepep ha coordinado  la integración a sus planes de  250 organizaciones sociales, 22 gubernamentales y 1,800 líderes comunitarios.
De este modo se ha logrado  desarrollar iniciativas de inclusión social, contando, por ejemplo, con  13,986 núcleos de alfabetización registrados y validados, a través de los cuales se tienen inscritas 101,627 personas que muy  pronto aprenderán a leer y escribir.  Para esto se cuenta con 10,465 voluntarios capacitados como alfabetizadores.
El informe Contreras  indica que actualmente hay 10,956 núcleos de aprendizaje funcionando y que en los mismos hay  142 instituciones públicas involucradas. Es decir,  la voluntad de una institución de  tercera categoría en el ordenamiento burocrático estatal,  logra incorporar a un trabajo digno a un amplio  número de entidades.
Entre los diversos planes de la Digepep, que incluyen salud, arte, artesanía, reciclaje de basura,  estamos destacando la alfabetización de adultos, que  alberga la ambiciosa meta de que en 2018 República Dominicana quede libre de analfabetismo. Se han declarado  cinco municipios sin  este flagelo. Otros cuarenta y tres lo estarían pronto.

Un artículo no será suficiente para comentar el Informe Contreras. Habremos de concluir señalando que el plan Quisqueya Aprende Contigo Identificó 6,756 empleados públicos que no saben leer ni escribir y que  ahora hay  78,054 personas en proceso de alfabetización. Es una vía de reducir la pobreza. El esfuerzo parece justificado.
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