Nacida el 16 de agosto de 1952 en Santo Domingo, Sonia
creció en un hogar donde la sensibilidad artística y la conciencia social se
entrelazaban de manera natural. Hija de Francisco Silvestre y Altagracia Ortiz,
desarrolló desde temprana edad una inclinación especial por el canto,
participando en programas juveniles y espacios televisivos que sirvieron como
plataforma para su despegue artístico.
Una carrera que transformó la canción dominicana
Su ascenso en la farándula dominicana se consolidó en la
década de los años 70, cuando se integró al movimiento de la Nueva Canción
Dominicana, un espacio donde convergían la música, la poesía y la crítica
social. Allí compartió escenario y visión con figuras como Víctor Víctor, Luis
Díaz y Claudio Cohén, aportando una voz femenina de enorme fuerza
interpretativa.
Durante esos años, Sonia popularizó temas que hoy forman
parte del cancionero sentimental del país, entre ellos “Yo quiero andar”, “Dónde podré gritarte que te quiero”, “Mi canción es paz”y “El arañazo”.
Su estilo combinaba dulzura y firmeza, logrando conectar con públicos diversos
y convirtiéndose en una presencia habitual en programas de televisión,
festivales y espectáculos culturales.
Vida personal y entorno familiar
Aunque su carrera artística ocupó un lugar central en la
vida pública, Sonia también cultivó una vida familiar marcada por el afecto y
la estabilidad emocional.
Estuvo casada con el cantautor José Antonio
Rodríguez, con quien compartió una etapa de intensa creación artística y
afinidad espiritual. Más adelante formó pareja con el músico y productor José
Enrique Pintor (Pinky), con quien mantuvo una relación sólida y de mutuo
apoyo hasta sus últimos años.
Sonia fue madre de dos hijos, a quienes dedicó una
parte esencial de su vida:
- Andrés, fruto de una relación anterior.
- Luna, nacida de su unión con José Antonio Rodríguez.
Su rol como madre fue siempre un pilar fundamental, y
quienes la conocieron destacan la ternura, la dedicación y la serenidad con que
equilibraba su vida familiar con su carrera artística.
Figura de la farándula y la comunicación
Más allá de los escenarios, Sonia dejó su marca en los medios de comunicación. Participó en programas radiales y televisivos, donde su voz —siempre serena, siempre reflexiva— se convirtió en un referente de opinión y sensibilidad. Su presencia en la farándula dominicana se caracterizó por la elegancia, la autenticidad y un compromiso permanente con la cultura. consolidándose como una de las intérpretes más influyentes de su generación.
Una despedida que conmovió al país
El 19 de abril de 2014, Sonia Silvestre falleció en el
Hospital Plaza de la Salud, tras complicaciones derivadas de un accidente
cerebrovascular y un infarto masivo. Su muerte provocó una ola de homenajes
espontáneos en redes sociales, medios de comunicación y espacios culturales,
donde se destacó su legado artístico y humano.




.jpg)


.jpg)

