El Cañero

9 de septiembre de 2016

POR UNA CIUDAD ORDENADA

Rafael Torres
Acepto convencido que hay males en nuestro país que requieren de tiempo y cuantiosos recursos para su solución; la energía eléctrica por ejemplo, pero se trabaja en ello.
En tiempo récord han sido construidas modernas autopistas, elevados, túneles, puentes, escuelas, y hasta un metro de Santo Domingo.
Todo el país cuenta con diversas obras que enumerarlas todas tomaría tiempo y espacio que no hay.
Pero me jode que problemas de fácil solución, que hacen difícil la vida diaria y que son una vergüenza, no sean enfrentados y solucionados.
Señalo algunos: El desorden en el tránsito vehicular, la ocupación de aceras por buhoneros y otros, carritos de fritureros, otros ocupando áreas públicas de parqueo así como letreros de negocios colocados en ellos, falta de alumbrado en parques y calles, ruidos de vehículos con música a todas horas, guaguas y camionetas vendedoras de cuantas vainas hayan.
La Romana, ciudad importante del país, “La Flor del Este”, donde nací, crecí, envejezco y moriré es un desorden.
Me duele y me molesta porque aquí vivo.

Y más me duele que me miren mal porque reclamo que sean corregidos estos males de tan fácil solución; porque QUIERO VIVIR EN UNA CIUDAD ORDENADA.
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