En Estados Unidos,
como en otras partes del mundo, millones de niños son enviados cada verano a
campamentos especializados.
Se hacen amigos,
se juega y se asan las noches en camarotes de dormitorio. Es un ritual de la
niñez.
Pero, ¿por qué no
puede ser la diversión para los adultos también?
Eso fue lo que
pensaron los fundadores de Camp No Counselors (CNC) una de varias empresas que
están organizando campos de verano para adulto.
La idea es que los
adultos puedan dar rienda suelta a su entusiasmo juvenil y participar en muchas
de las mismas aventuras que le ofrecen los campamentos a los niños.
Pero con dos
cambios significativos: alcohol disponible y fiestas hasta tarde en la noche.
Pero todavía hay que dormir en camarotes.
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