El Cañero

4 de julio de 2017

Posición de Miguel Vargas sobre Venezuela genera crisis en PRD

Rafael Peralta Romero
La conmemoración de la llegada al país del Partido Revolucionario Dominicano, el 5 de julio de 1961, será afectada este año por la crisis política que afecta a Venezuela y la posición al respecto del canciller Miguel Vargas, quien es además presidente de la organización.
El licenciado Fulgencio Espinal, historiador del PRD, propuso que la efeméride fuera dedicada a la solidaridad con el pueblo venezolano “en su lucha contra la sangrienta dictadura militar que lo oprime”, lo cual fue rechazado por la dirigencia partidaria para no entrar en contradicción con la posición de Vargas en foros internacionales.
Ante el rechazo, Espinal  decidió  renunciar a la designación de orador principal en el mausoleo de los padres de la patria “en la tradicional exaltación del significado de esta gesta”, como cada año.
“Esta vez no lo puedo aceptar porque no estoy dispuesto a silenciar la protesta del PRD ante la matanza de la juventud venezolana que ejecuta  el gobierno despótico de Maduro, so pretexto de que tal denuncia chocaría con la gestión diplomática del canciller Miguel Vargas”, expresó en un documento el dirigente perredeísta.
Dijo que no concuerda con la memoria de la deuda que tiene el  Partido Revolucionario Dominicano con la democracia venezolana, porque  el apoyo moral y económico del presidente Rómulo Betancourt fue fundamental para el éxito de la misión del 5 de julio de 1961.
En esa fecha llegaron a territorio nacional los exiliados políticos Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón Castillo, quienes dirigían junto a Juan Bosch y otros dominicanos el PRD, fundado en Cuba en 1939.
Fulgencio Espinal consideró que sería un crimen callar “hoy que el bravo pueblo venezolano ve caer a sus hijos con el pecho descubierto enfrentando las metralletas del mal gobierno de hambre, miseria y calamidades” que preside Nicolás Maduro.
Invocó la solidaridad de los buenos dominicanos con la democracia venezolana y deploró la ingratitud de “los que olvidan que el dictador Trujillo mandó a matar a Betancourt porque este ayudó a los patriotas que desembarcaron en junio de 1959, acción en la que cayeron 13 venezolanos”.

También recordó el dirigente perredeísta la actitud del presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, cuando se quiso desconocer el resultado de las elecciones nacionales de 1978 ganadas por el presidente Antonio Guzmán, candidato del Partido Revolucionario Dominicano. 
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