Por elCaribe
Las
relaciones diplomáticas de EE.UU y RD que debieran ser de doble vía, como
acontece entre estados soberanos, son un embudo con lo estrecho para nosotros.
La más reciente muestra de inequidad es castigarnos con aranceles del 12.5%,
sin tomar en consideración lo bien que nos portamos, como cuando los dejamos
instalar campamentos militares en el AILA y San Isidro.
Más
serviciales fuimos después, al prorrogarles en mayo ese permiso por otros seis
meses, un extraño acuerdo de aplicación futura, un cheque en blanco que todavía
no utilizan, quizá reservando esas pistas aéreas para el momento en que sus
aviones vayan a entrar en acción, como con Maduro. Pero da una idea de que, si
en algún momento vuelven con sus aviones, la señal sería clara: Van por Cuba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario