Carlos Galván Clarín
| ☕ 7 Minutos
En un mismo movimiento, la Casa Rosada envió al Congreso
tres proyectos de ley: la derogación del etiquetado frontal de alimentos, la
regulación de la ludopatía y un marco normativo para la actividad de los
lobistas. La coincidencia llamó la atención en los pasillos parlamentarios,
donde hace tiempo circulan las versiones justamente de “lobby” por parte de las
industrias alimenticia y del juego para lograr cambios regulatorios a medida.
Mientras el Gobierno consigue avanzar con su agenda
legislativa, pese a los escándalos y las internas. En el Congreso encuentra un
terreno fértil: la fragmentación opositora incluso obligó a poner en pausa la
ofensiva parlamentaria contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado
por supuesto enriquecimiento ilícito.
Ese escenario también facilita otra discusión de fondo:
las reformas reclamadas por el Fondo Monetario Internacional para ampliar la
recaudación. Sobre la mesa aparecen cambios en el Monotributo y una expansión
del universo que tributa el Impuesto a las Ganancias. Hablan de llevar la
cantidad de contribuyentes alcanzados por ese gravamen de 1 millón a 2,3
millones.
La discusión recién arranca, pero el impacto potencial
recae sobre uno de los sectores más sensibles para cualquier gobierno: la clase
media, a un año y medio de la presidencial de 2027.
Mejor empecemos con las noticias del día. Ojalá tengas un
muy buen jueves.
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