A las siete de la mañana de ayer, el zócalo de un canal
de noticias anunciaba: "Marcha en defensa de la educación". El
Gobierno empezaba el día perdiendo uno a cero. Si la cuarta marcha
universitaria se consolidaba en el entendimiento colectivo como una defensa
estricta de la educación pública, y no como una puja de intereses y cajas, el
oficialismo no tendría modo de ganar el duelo argumental.
El paso de las horas confirmó las presunciones iniciales.
La convocatoria reunió a madres e hijas, alumnos, exestudiantes, docentes y no
docentes atraídos por una consigna que no admite oposición: nadie puede estar
en contra de las universidades públicas ni de los hospitales universitarios,
las dos instituciones más afectadas por el recorte presupuestario.
En la Plaza de Mayo también se confirmó el cruce de dos
realidades incómodas para Milei. "La universidad se desloma
resistiendo", se leía en un cartel. "Salarios docentes en
cascada", ironizaba otro. Así quedó en evidencia que la investigación
sobre los gastos del jefe de Gabinete hirió la credibilidad de la
administración libertaria.
No hay que perder de vista que lo ocurrido ayer empezó a
gestarse hace más de medio año con la torpeza legislativa de la Libertad Avanza
para afirmar alianzas que permitieran sostener los vetos presidenciales.
Como en el fútbol, en el que a los goles en contra hay
que buscarles la explicación una jugada antes, esta tarde crítica se explica en
la vocación presidencial por alejar aliados en el Congreso durante parte de
2025.
Estas son las noticias más importantes del día. Espero
que tengas un muy buen miércoles.

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