Archivo del blog html

28 de mayo de 2026

Hipertensión: 9 cambios para bajar la presión

 Por        Florencia Cunzolo      Clarín | Buena Vida


Un infarto cardíaco o un ACV son eventos agudos que amenazan la vida e implican una urgencia médica. Sin embargo, los factores que siembran las condiciones para que ocurran suelen estar presentes desde antes, muchas veces en forma silenciosa. La presión arterial alta es uno de ellos. No es uno cualquiera, es el más importante.

Las medidas para prevenirla son conocidas. Y una vez declarada, las herramientas para controlarla son efectivas. Pese a eso, solo una baja proporción de pacientes logra normalizar sus valores. Te cuento por qué y qué aconsejan para conseguirlo.

Ni análisis de sangre, ni estudios de imágenes: la hipertensión arterial, que afecta a más de un tercio de los adultos en Argentina, es una de las enfermedades crónicas más fáciles de diagnosticar y tratar. Pese a eso, solo uno de cada cinco logra controlar sus valores.

El resto se ubica en alguno de estos dos grupos de riesgo: quienes no saben que tienen hipertensión y quienes, aun con diagnóstico, no logran mantenerla bajo control. El resultado es una verdadera “tormenta perfecta”, grafican los especialistas.

¿Por qué? Porque vivir con la presión alta no es un problema menor: es la principal causa de muerte y discapacidad cardiovascular, vinculada a infartos, ACV, insuficiencia cardíaca, daño renal y deterioro cognitivo.

En las personas con hipertensión, la sangre fluye a través de las arterias con más fuerza, ejerciendo presiones mayores que lo normal. La presión arterial se compone de dos números: sistólica, la “alta” (cuando los ventrículos bombean sangre fuera del corazón) y diastólica, la “baja” (cuando el corazón se está llenando de sangre).

Se considera que una persona tiene presión arterial alta cuando se detectan en forma sistemática en el consultorio valores por encima de 140/90 mm Hg (o 14 de “alta” y 9 de “mínima”).

La buena noticia es que gran parte del riesgo de vivir con presión alta puede reducirse. El nuevo Consenso Argentino de Hipertensión Arterial 2025 insiste en algo clave: los cambios en el estilo de vida son la piedra angular para prevenir y tratarla (en este caso, en combinación con medicamentos).

Y no se trata solo de comer con menos sal. El nuevo documento incorpora evidencia sobre otros factores menos explorados, como el rol del potasio, los probióticos, el estrés y hasta el ruido ambiental.

Uno por uno, nueve cambios vinculados al estilo de vida que recomiendan los expertos para bajar la presión arterial. 👇

1. Bajar de peso (si hay exceso)

En personas con sobrepeso u obesidad, adelgazar ayuda a reducir significativamente la presión arterial. La recomendación apunta a combinar una alimentación hipocalórica con actividad física regular.

El consenso también menciona que medicamentos como la semaglutida o la tirzepatida, indicados para obesidad, pueden contribuir tanto al descenso de peso como a bajar la presión. Pero los especialistas aclaran algo importante: no existen planes universales y los objetivos deben ser realistas y personalizados.

No hay comentarios: