Según la Oficina Nacional de Estadística, en 2925, de los 123,759 nacimientos registrados, 105,943 correspondieron a ese sector, el 85.60 % del total nacional
Esther Santos El
Caribe
En contraste, apenas 17,138 madres reportaron estar
casadas, representando el 13.85 %, mientras que 678 registros no declararon
estado civil.
Aunque la ONE aclara que dentro de la categoría de
“solteras” pueden existir uniones consensuales no formalizadas, el dato refleja
una transformación significativa en el modelo tradicional de familia
dominicana.
El análisis estadístico también evidencia diferencias
importantes según la edad. Entre las madres solteras, la mayor concentración de
nacimientos ocurre entre los 20 y 24 años, grupo que representa el 28.09 %. En
cambio, las madres casadas concentran la mayoría de sus partos entre los 30 y
34 años.
Para expertos en conducta social, este fenómeno no solo
tiene implicaciones demográficas, sino también emocionales, económicas y
culturales.
“Las redes están reforzando modelos familiares
distorsionados”
El psiquiatra José Miguel Gómez aseguró, en declaraciones
ofrecidas a este periódico, que el auge de discursos sobre maternidad
unilateral y relaciones sin compromiso está siendo amplificado por las redes
sociales, y genera modelos de conducta que pueden afectar la estabilidad
emocional de los niños.
“El primer llamado es decirle a la gente que use las
redes de manera responsable. Muchas de las cosas que se validan en las redes no
están estudiadas. Hay personas que asumen comportamientos sociales dirigidos
por las redes sociales y eso es altamente peligroso”, expresó.
El especialista advirtió que actualmente se promueven
mensajes donde algunas mujeres plantean tener hijos “sin necesidad de un
esposo”, tendencia que se ha viralizado en plataformas digitales bajo discursos
de independencia absoluta.
Sin embargo, Gómez considera que esto puede provocar
consecuencias importantes en la construcción emocional de los menores.
“Lo que se debe estimular son relaciones sanas, vínculos
saludables y sentido de pertenencia familiar. Los niños que crecen con figuras
parentales funcionales tienen un desarrollo emocional mucho más armónico”,
sostuvo.
El médico enfatizó que el problema no radica únicamente
en el estado civil, sino en la ausencia de responsabilidad afectiva y
estabilidad emocional en muchos hogares.
De acuerdo con Gómez, una parte importante de los
nacimientos en sectores vulnerables ocurre dentro de familias monoparentales,
reconstruidas o marcadas por la ausencia paterna.
“Muchos adolescentes no están preparados emocional,
psicológica ni económicamente para tener hijos. Entonces quien termina criando
esos niños es la abuela”, explicó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario