El Cañero

Cañero_181-1 by Miguel Rone on Scribd

9 de abril de 2013

Romance de la Madre que No lloraba

(Anónimo)
Salió hasta la puerta para despedir al hijo
Allí le tomo la mano, allí le beso la frente 
igual que cuando estaba en la cuna junto a ella cuando niño, 
esta frase le dijo: 
"Vas a pelear por la patria, a ver como luchas hijo"

Las comadres murmuraban: 
"Tiene el corazón podrido, no se ahoga en mares de llanto 
cuando se ha marchado el hijo."

... Y una tarde, mala tarde, la negra noticia vino, 
vino entre frases cortadas de entredichos sin sentido:
En el frente murió el hijo.

Debieron brotar entonces de su pecho adolorido 
blasfemias, horribles gritos, bárbaras imprecaciones 
y estallar de amores íntimos.

Pero nada, solo su rostro tomo palidez de cirio, 
se contrajeron tanto y tanto sus puños 
que un hilo de sangre rodó por sus manos blancas, 
formando un barro rojizo 
con el polvo que cubría la tristeza del camino.

Las comadres murmuraban: 
"Tiene el corazón podrido, no se ahoga en mares de llantos 
cuando le han matado al hijo"

Y así fue se puso un negro pañuelo, rompió el santo crucifijo 
que de la pared colgaba y cerró la puerta que se abría ante el camino, 
en su soledad, la madre lloro una lagrima que rodo por su mejilla 
y un suspiro hincho aquel pecho adolorido

¡Las comadres murmuraban! 
Ya llora, al fin ha florecido el corazón de la madre, 
y la madre al oírlas estas palabras les dijo:

- Yo no lloro el hijo muerto que con dolor he perdido,
lloro y lloro mi impotencia, 
lloro y lloro mi destino. 
Porque para darle a la patria ya no me quedan mas hijos.

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