El Cañero

Cañero_181-1 by Miguel Rone on Scribd

25 de octubre de 2010

FE DE ERRATA

En días recién pasados, fue reproducido un e-mail que distribuí a todos mis contactos, bajo el asunto SE DESPIDE UN GENIO. Sorprendido en mi buena fe y conmovido por el contenido supuestamente escrito por Gabriel García Márquez, no dudé en compartirlo eliminando una larga lista de direcciones que precedía al texto para facilitar la lectura a mis destinatarios, por lo que se vio mi mensaje como primer punto de partida, lo cual dio lugar a que los medios electrónicos EL CAÑERO, dirigido por el buen amigo Miguel Rone, en La Romana, así como SIEMBRA HIELO, de Baní, también con toda buena fe, calzaran con mi nombre sendos espacios para destacar mi mensaje.

Al paso de los días, me entero que el mensaje en cuestión data de unos doce años, según lo comenta en SIEMBRA HIELO un ciudadano, amén de otros amigos que me lo han hecho saber. Lógicamente me he sentido en deuda con GABRIEL GARCIA MARQUEZ, aún cuando no puedo saber si hasta él ha llegado éste, mi caso; pero sí se ha dicho que en alguna ocasión él mismo lo desmintió. Por eso quiero tranquilizar mi conciencia y hacer CONTROL DE DAÑOS en favor del mundialmente prestigioso escritor latinoamericano.

Ciertamente, a éstas alturas ya no existiera el Gabo de padecer por tanto tiempo tan terrible enfermedad. De todas maneras, sea cual sea el origen del mensaje, conmueve en su esencia. La única incógnita que se mantiene suelta es si su autor también fue sorprendido en su buena fe. Sin embargo, hay algo muy elemental: ¿No sería noticia de primera plana en todos los medios del mundo? Ahí hemos fallado todos.

Por último, les pido a los medios señalados, publicar ésta contrapartida para mayor satisfacción mía y de todos los que se han preocupado. Y a todos los usuarios de correo electrónico, no reenviar asuntos delicados sin previa comprobación de su veracidad; pero por favor, éste sí deben reenviarlo con plena confianza. Gracias a todos.

Romelio García

(809)556-3910 / 507-5410

La Romana, R. D.

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