Por Michael Rios, Taylor Ward y Jessie Yeung, CNN
La costa norte de Venezuela fue sacudida el miércoles por dos potentes terremotos con apenas un minuto de diferencia, los más fuertes que han azotado el país en más de un siglo.
Al menos 164 personas han fallecido y 971 han resultado
heridas, aunque se teme que la cifra real de víctimas y daños sea mucho mayor.
El Gobierno declaró el estado de emergencia mientras los
equipos de primera respuesta fueron desplegados por todo el país y otros países
se movilizan para enviar ayuda.
Esto ocurre en un momento crítico para Venezuela, que
sigue sumida en una crisis política y financiera: está siendo gobernada por un
Gobierno interino después de que fuerzas estadounidenses capturaran al
presidente Nicolás Maduro a principios de este año, y enfrenta una economía
paralizada por años de hiperinflación.
Esto es lo que sabemos hasta ahora.
¿Qué pasó?
Un sismo precursor de magnitud 7,2 se produjo cerca de
San Felipe, la capital del estado Yaracuy, poco después de las 6:04 p.m., hora
de Miami.
Tan solo 40 segundos después, le siguió un sismo mayor de
magnitud 7,5, a unos 23 kilómetros (aproximadamente 14 millas) al sureste de
Yumare, un pueblo también en el estado Yaracuy, donde se encuentran algunas de
las mayores refinerías de petróleo del país.
El miércoles era un día festivo, en el que se celebra a
San Juan Bautista y también se conmemora la independencia del país de España,
lo que significa que muchas personas pudieron haber estado en casa o en actos
públicos.
El sismo fue lo suficientemente fuerte como para sentirse
en estados de todo el país, así como en la vecina Colombia, a cientos de
kilómetros de distancia.
Videos vistos y geolocalizados por CNN mostraron a
residentes aterrorizados evacuando edificios con sus seres queridos y mascotas
antes de congregarse en la calle.
Un residente de Caracas que escapó de un edificio dañado
dijo: “La escena era como una película de terror”.
Otra residente de Caracas, Martha Áñez, describió que no
veía salida de su apartamento y que, asomada a su balcón, gritaba: “¡Estamos
atrapados! ¡Necesitamos ayuda! ¡Por favor, que alguien venga!”.
“No podíamos salir. Era como si nos golpearan con fuerza
por un lado y nos patearan por el otro. No sé quién nos rescató, porque
gritaban: ‘¡Aléjense de ahí, vamos para allá y somos como seis!’, hasta que
finalmente irrumpieron por la puerta”, declaró a CNN.
Según ella, tres pisos de su edificio de apartamentos están “totalmente destrozados”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario