Archivo del blog html

5 de junio de 2026

Borja Sémper: “Quiero aprovechar el tiempo que queda. No con la idea del carpe diem, que me provoca mucha ansiedad, sino disfrutando de cada momento con tranquilidad"

El político regresa tras superar el tratamiento contra el cáncer. Del duro proceso, el cariño que recibió de la gente y el apoyo de su familia habla en esta conversación del podcast Decir las cosas de Vanity Fair para Gran Meliá con Jesús Terrés y Alberto Moreno.

Por Alberto Moreno y Jesús Terrés Vanity Fair

Borja Sémper (Irún, 1976) ha vuelto a la política después de casi 11 meses de baja por enfermedad, un cáncer, de páncreas, que le detectaron de forma casual y que le ha cambiado en muchos sentidos. Después de casi un año dedicado a “lo prioritario”, a intentar salvarse, y “recuperando la perspectiva”, el portavoz del PP, representante del ala más moderada del partido, se sienta en el diván del podcast Decir las cosas de Vanity Fair para Gran Meliá con Jesús Terrés y Alberto Moreno en el Gran Meliá Palacio de los Duques para contar cómo ha sido combatirlo y cómo afronta hoy la vida y la política.

Alberto Moreno: ¿Cómo estás ahora?

Razonablemente bien. El proceso fue muy exigente y duro. Es difícil ser ajeno al cáncer, a lo que representa y significa, ya sea por familiares directos o por amigos. Hay más de 300.000 españoles que son diagnosticados de cáncer al año. Es una enfermedad muy presente en la sociedad y en nuestras vidas. Yo sabía que el cáncer estaba ahí, de los estragos, a mi familia también le había pasado factura, pero cuando lo vives en directo, la película cambia. Tuve una parte de suerte porque que me lo cogieron pronto o a tiempo para que el tratamiento tuviera perspectiva de éxito, pero el tratamiento, sobre todo la quimioterapia, fue un vía crucis. Me sentó mal desde el principio.

Jesús Terrés: Aprecio tu valentía a la hora de expresarlo, naturalizarlo y normalizarlo. ¿Cómo es ese primer momento?

Si hay algo íntimo en la vida es una enfermedad, es algo que pertenece a la esfera privada de cada uno, y algo íntimo es cuesta contarlo. No soy de hacer exhibicionismo y menos algo así. Lo que sucede es que, dedicándome a la política, tenía la obligación de contarlo porque iba a desaparecer y tenía que evitar especulaciones, y si va a estar presente, mi fisonomía iba a evolucionar, iba a transformarse.

No hay comentarios: