A sus 88 años, con dos Oscar a sus espaldas y toda una vida de activismos, la actriz vuelve a Venecia para asistir a los premios DVF de Diane von Furstenberg.
Por Valentina Colosimo Vanity Fair
Traducido y adaptado por Darío Gael Blanco
Con un vestido de seda vaporoso y del brazo de su fiel
peluquero, que ha volado desde Estados Unidos para acompañarla, Jane Fonda
camina como una persona normal y corriente por la Fondamenta delle Zattere de
Venecia. “A mí nadie me molesta”, dice encogiéndose de hombros con una sonrisa.
Luego subimos al taxi acuático y Jane Fonda posa para unas cuantas fotos. Ha
estado en Venecia tantas veces que le cuesta recordarlas todas. La primera, con
su padre, Henry Fonda; la última, en 2017, con Robert Redford, amigo y
compañero de toda la vida, para acompañarle al recibir el León de Oro a toda
una carrera y presentar Nosotros en la noche, la última película que rodaron
juntos.
Una vida tan llena de acontecimientos y giros que sería
más acertado decir que ha vivido muchas vidas, una dentro de otra. Estuvo la
hija que siguió, desde su sombra, los pasos de un padre adorado y distante, y
que quedó marcada a los 12 años por el suicidio de su madre. Estuvo la modelo y
luego la chica de Barbarella, un sex-symbol atrapado en un cliché del que
estaba deseando escapar. Estuvo “Hanoi Jane”, la activista contra la guerra de
Vietnam. Estuvo la actriz ganadora de dos Óscar y con siete nominaciones, y la
gurú del aerobic en mallas y calentadores. Estuvo la esposa de tres hombres muy
diferentes —el director Roger Vadim, el político Tom Hayden, el magnate Ted
Turner— y luego la mujer que decidió quedarse sola. Y hoy está esa mujer de 88
años que sigue en las barricadas, para luchar contra el cambio climático, como
en su día lo estuvo por Vietnam.
Esta vez, Jane Fonda está en Venecia para asistir a los
DVF Awards, los premios de Diane von Furstenberg, que rinden homenaje a las
mujeres que ayudan a otras mujeres (entre ellas, este año también se encuentra
Gisèle Pelicot). “Conocí a Diane cuando nos incluyeron a ambas en el Women’s
Hall of Fame ("Salón de la fama de las mujeres"). Y fue Gloria
Steinem quien presentó a Diane en aquella ocasión”, cuenta sentada en un sillón
de un suntuoso palacio del siglo XVII. Luego hace una pausa: “Me emociono al
pensarlo”. Gloria Steinem, la legendaria periodista y feminista, amiga suya de
toda la vida, acaba de fallecer. Poco antes, Diane von Furstenberg le había
dicho: “Eres más fuerte que nunca”.
¿Es cierto eso?
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