El mundo se enfrenta a la pérdida de hasta un 4 % del suministro mundial de petróleo si Arabia Saudita no recupera su oleoducto Este-Oeste en cuestión de días, informó Reuters este domingo, citando a compradores y comerciantes de crudo del país.
Actualidad RT
¿Quién lanzó el ataque?
Riad también indicó que, después de una petición del
primer ministro iraquí, decidió no responder y darle al Gobierno de Irak la
oportunidad de adoptar medidas para impedir que nuevos ataques se lancen desde
su territorio.
Por su parte, el Gobierno iraquí condenó los ataques y
anunció una investigación urgente para determinar quiénes fueron los
responsables. Bagdad afirmó, además, que no permitirá que su territorio o
espacio aéreo sea utilizado para llevar a cabo ataques contra Arabia Saudita.
Mientras, la Policía iraquí descubrió un arsenal secreto de drones y municiones
en la provincia occidental de Anbar, informan medios locales. Las autoridades
allanaron el lugar e incautaron el equipo, al tiempo que se iniciaba una investigación
sobre su procedencia y sus posibles vínculos con grupos armados.
¿Sin reservas para exportar?
El oleoducto tiene una importancia estratégica para Riad,
por recibir una parte importante de las exportaciones que sortean el estrecho
de Ormuz bloqueado.
Según Reuters, si no se restablece el funcionamiento del
oleoducto, Arabia Saudita se quedará sin reservas de crudo para exportar. Uno
de los expertos dijo que las reparaciones podrían tardar desde cinco hasta seis
semanas para reparar el daño, mientras que otro sugirió que podría repararse
antes y reanudar el bombeo parcialmente mientras continúan con el resto de los
trabajos.
Arabia Saudita, uno de los mayores exportadores de crudo
del mundo, ha desviado alrededor de cuatro millones de barriles al día por el
oleoducto Este-Oeste hasta el puerto de Yambú, en la costa del mar Rojo. Esta
cantidad equivale al 4 % del suministro mundial. Tras los ataques, Yambú cuenta
ahora con reservas suficientes para mantener las exportaciones unos cinco o
siete días. Además, el país tiene reservas para entregar el crudo a clientes a
través de dos puertos de Egipto, pero ambos tienen menos capacidad de
almacenamiento.
La escalada entre Riad y los hutíes comenzó en julio y
supuso, en la práctica, el fin de la frágil tregua que había congelado las
líneas del frente en Yemen desde 2022. Los hutíes aumentaron la presión sobre
Arabia Saudita y ampliaron sus acciones contra objetivos vinculados al país,
mientras Riad intensificaba sus operaciones militares en Yemen.
Esta semana, los hutíes tomaron la ciudad portuaria de
Moka, en la costa occidental de Yemen, y continúan avanzando hacia localidades
occidentales, tomando territorios que anteriormente estaban en manos de las
fuerzas respaldadas por Arabia Saudita. La toma de la ciudad refuerza el
control del movimiento sobre una importante arteria marítima, el estrecho de
Bab el Mandeb, que se conecta con el canal de Suez a través del mar Rojo y es
una de las rutas más importantes del mundo, clave para el transporte de petróleo
y mercancías entre Europa y Asia.
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