La emérita se suma a un reconocimiento reservado a figuras como Nelson Mandela, Rigoberta Menchú o Severo Ochoa al ser investida doctora por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y retoma su agenda oficial tras el fallecimiento de su hermana. El rector, en declaraciones para Vanity Fair, recuerda que la distinción ha sido aprobada por el 75% del claustro.
Por MARTA SUÁREZ Vanity Fair
Un mes ha tardado la reina madre en retomar su agenda
oficial después de que el pasado 19 de enero las familias reales española y
griega la arroparan en Atenas en el último adiós a su hermana pequeña y
compañera de vida y confidencias, Irene de Grecia, que falleció en el Palacio
de la Zarzuela de Madrid a los 83 años. A finales de la próxima semana doña
Sofía volará de la capital a las islas, donde será investida con el título de
doctora honoris causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC),
una distinción que compartirá con figuras de relevancia internacional como el
ex presidente de Sudáfrica Nelson Mandela o la activista indígena Rigoberta
Menchú, y que ha levantado alguna crítica.
Se sabe que la emérita ha mantenido su actividad privada
atendiendo compromisos familiares como el cumpleaños del rey Felipe VI el
pasado 30 de enero, y esta será la segunda ocasión en la que se la vuelva a ver
después de las últimas imágenes en las que, abrazada a una bandera griega,
lloraba la pérdida de su hermana tras el funeral ortodoxo celebrado en la
catedral de Atenas y el entierro en el cementerio de Tatoi. Aunque no formaba
parte de la agenda oficial de la Casa Real sino de su Fundación, la reina reapareció
en un acto público el pasado 10 de febrero durante una visita al Banco de
Alimentos de Basauri (Bizkaia).
Pero oficialmente la reina vuelve a la actividad los
próximos días 19 y 20 de febrero. Primero recibirá de la mano del creador del
Loro Parque y Loro Parque Fundación, el empresario alemán Wolfgang Kiessling,
el Premio Gorila, un galardón ambiental creado en 2003 que reconoce a las
personas e instituciones que destacan por su apoyo a la labor de la
biodiversidad y la protección del medioambiente. A continuación, recibirá la
máxima distinción de la Universidad de Las Palmas.
A partir del próximo viernes día 20, el claustro de
doctores incorporará el nombre y la imagen de la reina junto a otros cerca de
40 honoris causa entre los cuales destacan: el tenor Alfredo Kraus, el premio
Nobel de Medicina Severo Ochoa (in memoriam), el arquitecto César Manrique, el
escritor José Saramago o la defensora de los pueblos indígenas y premio Nobel
de la Paz Rigoberta Menchú.
Nombres ilustres a los que la semana que viene se sumará
la doctora real, que, según nos explica el rector Lluís Serra Majem, recibe
esta distinción por su “compromiso firme con las personas desfavorecidas, la
justicia social, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la cultura, la
ciencia o la educación”. Unos campos en los que considera que tanto ella como
su fundación han trabajado de forma “encomiable”.
La iniciativa de investir honoris causa a la reina
emérita parte precisamente de una solicitud realizada a través del presidente
de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), entidad con la que
doña Sofía se ha implicado personalmente en los últimos 15 años dando
visibilidad y apoyo a la recaudación de alimentos para las familias más
desfavorecidas en momentos de crisis. La madre del rey, que iba a recibir la
distinción el pasado 14 de diciembre, se vio obligada a pedir un aplazamiento
de la ceremonia por el empeoramiento de la salud de Irene de Grecia, a quien
acompañó hasta sus últimos momentos de vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario