Pidió recibir US$150 mil, un Rolex y un Mercedes Benz a un testigo vinculado al caso SeNaSa. La entrega se hizo en una plaza comercial con varios agentes encubierto.
Teresa Casado El
Dia
El procurador
fiscal Aurelio Valdez Alcántara asumió función de miembro de Procuraduría para
pedir sobornos. Chaimy Soriano
SANTO DOMINGO.-Los agentes de la Procuraduría General de
la República actuantes en la detención del fiscal Aurelio Valdez Alcántara
usaron dinero marcado para la entrega que hizo la persona vinculada al caso SeNaSa
a la que el ahora imputado le solicitó un soborno.
Los 10 mil dólares en billetes de a 100 dólares que le
entregó Roberto Canaán al hoy imputado eran de la Procuraduría, que tomó fotos
de los billetes para comprobar la procedencia del dinero.
Según el expediente, el caso se origina en un encuentro
celebrado el 13 de marzo de 2026 en una plaza comercial con el empresario
Roberto Canaán, un testigo del Ministerio Público en el caso de corrupción de
SeNaSa al que le pidió 200 mil dólares a cambio de no judicializarlo.
Luego bajó el requerimiento a 150 mil dólares, además de
un reloj Rolex y un vehículo Mercedes Benz 350 o 450. Según la solicitud de
medida de coerción, el imputado se negó a recibir un vehículo Volvo o uno Nisán
que le ofreció Canaán en vez del Mercedes Benz.
El empresario que sirve de testigo del cargo en el caso
SeNaSa, puso al tanto de la situación a las máximas instancias del Ministerio
Público, involucrándose la propia procuradora Yeni Berenice Reynoso en la
investigación, juntamente con Wilson Camacho, procurador adjunto y director de
Persecución de la Procuraduría.
A partir de ese momento, el Ministerio Público activó un
esquema de vigilancia que incluyó seguimiento telefónico, coordinación de
agentes encubiertos y la preparación de una entrega controlada del dinero.
El operativo en plaza
El 27 de marzo de 2026 se ejecutó una entrega vigilada
del soborno en el área de estacionamiento del centro comercial Bella Vista
Mall.
De acuerdo con el documento, el fiscal se presentó en el
lugar a bordo de una Honda CRV, donde hizo contacto con Canaán, quien
previamente había sido instruido para realizar la entrega bajo supervisión de
las autoridades.
Tras recibir el dinero, el imputado abandonó
momentáneamente el área, pero regresó poco después al mismo estacionamiento
para dejar a Canaán luego de recibir el dinero.
En ese momento, los equipos actuantes procedieron a
interceptarlo. Durante la inspección del vehículo, los agentes encontraron el
dinero oculto en el compartimiento del sunroof del vehículo.
Un patrón de presión
El Ministerio Público sostiene que el imputado no sólo
solicitó el soborno, sino que ejerció presión constante para concretarlo,
incluyendo llamadas de seguimiento y la imposición de plazos específicos para
la entrega del dinero.
Incluso, según la acusación, condicionó la “solución” del
caso investigado al cumplimiento del pago exigidos.
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