Archivo del blog html

1 de abril de 2025

Los pasos de Trump que hacen temer la llegada del autoritarismo

Análisis de Juan Carlos López, CNN en Español

La democracia de Estados Unidos, considerada durante siglos un modelo de equilibrio institucional, enfrenta hoy una de sus pruebas más críticas con el segundo mandato de Donald Trump. Varias de las decisiones del presidente desafían los límites del poder ejecutivo y el país parece encaminarse hacia una transformación que, según expertos y organismos internacionales, erosiona las bases del Estado de derecho y constituiría un giro autoritario.

En 1798, el Capitolio de Estados Unidos, en Washington, estaba en plena construcción. Solo dos años después lo ocuparon el Congreso, la Corte Suprema y la Biblioteca del Congreso. El presidente era John Adams, quien en 1797 había sucedido a George Washington, el primer mandatario estadounidense. La Constitución política llevaba ocho años desde su ratificación y el país naciente se preparaba para un posible conflicto con Francia, uno de sus principales benefactores en la guerra de independencia del Reino Unido, que había terminado apenas 22 años antes, en 1776.

En ese escenario se aprobó la Ley de Enemigos Extranjeros hace 227 años, la normativa que el presidente Donald Trump invocó recientemente para deportar a 137 ciudadanos venezolanos a El Salvador, señalándolos de ser presuntos integrantes de la organización criminal Tren de Aragua, pero sin presentar pruebas que sustenten esa acusación.

Se trata de un quiebre con la tradición jurídica estadounidense de observación del debido proceso, consagrado en la Constitución, explica Juan Pappier, subdirector para las Américas de la ONG Human Rights Watch. “Estas son prácticas propias de un Gobierno que va camino a la destrucción del Estado de derecho, que no tiene ningún interés por la vigencia de la ley, que quiere debilitar o destruir la democracia norteamericana y que muestra absoluto desprecio por los derechos humanos”.

“La situación que se está viviendo en Estados Unidos es una crisis. Estamos al borde de una crisis constitucional. Y, lamentablemente, la destrucción de las garantías frente a los migrantes luego puede utilizarse para destruir las garantías de toda la ciudadanía”, dice Pappier.

La implementación de la Ley de Enemigos Extranjeros fue suspendida el 15 de marzo por el juez federal James Boasberg, magistrado principal del Distrito de Columbia, quien impidió que fueran deportados otros cinco ciudadanos venezolanos y ordenó que cualquier vuelo con migrantes fuera devuelto a Estados Unidos. Esta medida no se cumplió, y tres vuelos aterrizaron en San Salvador horas después de la orden del juez.

La Casa Blanca disputa la autoridad del juez para frenar las deportaciones y arguye que es un tema de seguridad nacional, mientras que Trump regresó a una de sus viejas prácticas: atacar a quien le lleve la contraria.

En su red social publicó: “El juez James Boasberg hace todo lo posible para usurpar el poder de la Presidencia. Es un juez local, desconocido y fanfarrón, quien busca publicidad y no puede ser otra la razón, porque sus fallos son ridículos e ineptos”.

La Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia le dio la razón a Boasberg en un fallo de 2-1, el 26 de marzo, por ahora la ley de enemigos extranjeros no puede ser implementada.

No hay comentarios: